Trabajo social y veganismo como filosofía II

Parte I

Parte III

La moral como guía en la actividad del trabajo social

Parece ser que la ética ocupa un lugar central en las disciplinas que conllevan una práctica directa con el medio. Actualmente, especialmente en profesiones como la medicina y el trabajo social, ya que además trabajan directamente con personas en situación de vulnerabilidad, podríamos decir. ¿Pero de qué moral estamos hablando? Parece indiscutible que la cuestión de género, racismo, el eliminar prejuicios sobre la drogodependencia o la marginación social son factores determinantes a la hora de realizar un buen trabajo. ¿Pero qué ocurre cuando hay estudios que mantienen que hay una correlación entre el sexismo y el especismo? Para presentar esto creo que es necesario mencionar a Romana Kachanovski que dice:

El Especismo es una distorsión de la realidad que configura vínculos de relación violentos con los demás animales. Especismo, Sexismo y Racismo no son derivaciones espontáneas de la naturaleza. Son fenómenos socialmente construidos.” […] el Especismo como su repertorio de conductas violentas es aprendido desde la más temprana edad a través de diversos procesos de socialización. Es lo que Samuel Guerrero Azañedo (2007) ha denominado “educación especista”.

Mi intención no ha sido más que ofrecer unas pequeñas pinceladas sobre algunos aspectos cruciales que han de ser tenidos en cuenta para la creación de campañas de prevención e intervención social. Todos y todas desde nuestras profesiones y oficios, desde los diversos roles que ocupamos en el entramado social, podemos hacer algo por ellos y ellas, las víctimas del especismo. Tenemos que profesionalizar el movimiento”  (Romana Kachanovski, 2013).

La pregunta que nos tenemos que hacer desde el trabajo social no es entonces si hay que considerar el especeísmo como un debate a tener en cuenta o no, sino si es pertinente dentro de la disciplina y si hay que incluirlo como esencial al igual que el resto. La respuesta a mi juicio es sí. Me disculpo a priori porque el trabajo va a tener una perspectiva especista ya que el fin no va a ser explicar por qué los animales tienen valor en sí mismos y necesita que se reconozca su valor moral, sino cómo acabar con el especismo va a ayudar a la especie humana. Por lo tanto, acepto que como defecto voy a caer en un atropocentrismo. No obstante, creo que tal y como está configurada la profesión de trabajo social actualmente, es una estrategia necesaria.

En el proceso de concienciación

Cada vez hay más estudios que aceptan la relación directa entre el cambio climático  partiendo de la base de que es acelerado a grandes rasgos por el ser humano, y la pobreza. No es arbitraria la denominación de antropoceno que Paul Crutzen utilizó para nombrar a la era geológica en la que nos encontramos, distinguiéndose de las anteriores que se referían más a procesos geofísicos. (Pardo, Mercedes & Rodríguez, Maribel, 2010 p. 4). ¿A qué factores humanos hacemos referencia?

  • Modelo hegemónico energético.
  • Modelo de usos del suelo.
  • Modelo de urbanización
  • Modelo de transporte
  • Modelo de producción y consumo.

Estos modelos generan unos efectos en la forma en la que se distribuyen los recursos, generando pobreza, entendida esta última según CEPAL[1] como expresión de situaciones de carencia de recursos económicos o de condiciones de vida que la sociedad considera básicos de acuerdo con normas sociales de referencia que reflejan derechos sociales mínimos y objetivos públicos. Estas normas se expresan en términos tanto absolutos como relativos, y son variables en el tiempo y los diferentes espacios nacionales” (Romero, Alberto, 2002). Hay que aclarar que esta es una de las tantas definiciones que nos podemos encontrar. Paul Spicker llegaba a señalar 11 formas de analizar la palabra atendiendo a distintos factores como la necesidad, la clase o la dependencia entre otros (Feres, Juan Carlos & Mancero, Xavier, 2001, p. 9)

Por poner un ejemplo paradigmático de esta distribución y ese modelo al que hemos hecho referencia de producción y consumo,  se puede mencionar a la empresa Coca Cola, “que utiliza alrededor de 390 mil millones de litros de agua. […] por cada 2.7 litros de agua (potable) que extrae de la tierra, fabrica 1 litro de su producto. ¿Qué sucede con los otros 1.7 litros (o 63%) restantes de agua? Se usa para lavar las botellas y la maquinaria y luego se descarta como agua de desecho, es decir agua contaminada. Esta inmensa cantidad de agua, sobre todo en un mundo donde una de cada 5 personas no tiene acceso al agua potable ni siquiera para sus necesidades básicas. Entonces como explicar lo inexplicable, que cada año mueren más de tres millones de niños de sed y Coca Cola utiliza para su producción 390 mil millones de litros de agua en un año”. (Ubal, Silvia, 2007).

Siguiendo con el ejemplo del agua creo que es bastante representativa la diferencia de necesidad y uso si comparamos la cantidad necesaria para conseguir un tipo de alimento u otro:

LITROS DE AGUA NECESARIOS PARA OBTENER 1 KG DE ALIMENTO.

Tabla 1 (Riechmann, Jorge, 2003, p. 297)

Patata 500
Trigo 900
Alfalfa 900
Sorgo 1.110
Maíz 1.400
Arroz 1.912
Soja 2.000
Carne de pollo 3.500
Carne bovina 100.000

Estos modelos no sólo afectan a la distribución mencionada, sino también al trata con el medio generando más o menos contaminación como hemos explicado.

Además, estos modelos se pueden relacionar directamente con la forma de producción que hemos construido alrededor de los animales y la ganadería extensiva, que afecta a la contaminación de suelos de forma directa. Es decir, el todo se enmaraña en una red que se interrelaciona. Con la contaminación del agua de la que hemos hablado destruimos vida animal, especialmente en lo referente a animales que vivan en esos ecosistemas y a las personas que no les llega por su distribución.

[1] Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

BIBLIOGRAFÍA

FERES, Juan Carlos; MANCERO, Xavier (2001). Enfoques para la medición de la pobreza. Breve revisión de la literatura. CEPAL. Serie de estudios estadísticos y prospectivos. Santiago de Chile: Chepal, enero, nº4. [Fecha de consulta: 16 diciembre 2015. Disponible en: http://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/4740/S01010056_es.pdf;jsessionid=A5C4AAFEA8B19F613B1F930658DCF90B?sequence=1]

KACHANOVSKI, Romana (2013). Entrevista a Romana Kachanovski. Ethical Magazine. Noviembre 2013, nº 7.

PARDO, Mercedes; RODRÍGUEZ, Maribel (2010). Cambio climático y lucha contra la pobreza. Madrid: Siglo XXI.

RIECHMANN, Jorge (2003). Todos los animales somos hermanos: ensayos sobre el lugar de los animales en las sociedades industrializadas. Granada: Universidad de Granada.

ROMERO, Alberto (2002). Globalización y pobreza. Colombia: Unariño. [Fecha de consulta: 15 diciembre de 2015. Disponible en: http://www.plataformademocratica.org/Publicacoes/1001_Cached.pdf]

UBAL, Silvia (2007). La coca cola usa 390 millones de litros de agua por año. Barómetro internacional. Venezuela. Diciembre 2007. [Fecha de consulta: 8 febrero 2016. Disponible en: http://www.alainet.org/es/active/21074%5D

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