Los santos inocentes

Todo está plagado de spoilers así que si no la habéis visto y tenéis intención leedlo más tarde.

Tuve que escribir esto para la asignatura de Estructura Social y quería aprovechar para compartirlo y no se quede cogiendo polvo en un cajón.

La película es lo suficientemente compleja como para tener que estructurar el análisis de la misma en distintas temáticas o niveles estructurales. En un primer paso, podemos dividir la estratificación social visible en el film en dos grandes grupos: el grupo privilegiado y el oprimido. No obstante, esto puede desmadejarse mucho más, llegando a una primera conclusión, estamos ante un sistema de organización del estilo medieval, siguiendo una lógica estamental donde las clases no van modificándose con el tiempo, al menos en un principio; y donde podríamos distinguir tres estamentos principalmente: la nobleza, el clero y la clase trabajadora o sierva.

Las relaciones de poder en este sistema, que se caracteriza por su rigidez, son muy visibles, habiendo dentro de estos estamentos complejidades que se hacen tangibles al intervenir la edad, el género, las neurodivergencias o la estructura económica…

El género es algo presente en la película desde el primer momento, aunque esto no es algo extraño en las obras de Delibes (por ejemplo en El príncipe destronado los personajes principales, quitando el protagonista son las cuidadoras y la madre), representándose en un principio cuando la madre, Régula, es la que se dedica al cuidado de la niña chica por la noche y el marido, Paco, se queda en la cama dejándole todo el peso a la mujer. Continúa con la claudicación de la intención de la familia para que la hija mayor estudie al ser requerida por el patrón y finaliza con la evidente objetivación que sufre en todo momento la mujer del patrón a pesar de que por la lógica estamental que se rige por la jerarquía se le otorgan determinados privilegios.

vlcsnap-2013-02-15-21h27m43s105Para terminar en lo que a género se refiere, este último personaje simboliza de alguna forma, a mi juicio, lo que Betty Friedan mantenía en La mística de la feminidad, y es que las mujeres de una clase media que no podían trabajar y a las que le arrebataban también el cuidado y el mantenimiento del hogar, entraban en un estado de depresión y desazón. Esto, según esta misma autora, se solucionaría con la independencia económica de la mujer, por lo que la condición necesaria para resolverlo sería consiguiendo introducir a la mujer en el mercado de trabajo. No obstante, aquí no se tendría en cuenta los límites que su propio género le impondría, siendo el factor económico sólo uno de tantos. Relaciono todo esto con la escena en la que aparece este personaje en una habitación evidentemente destartalada llamando a la criada y en la ridiculización e infravaloración que sufre al opinar sobre la música en la sobremesa en compañía de su marido y el señorito Iván.

En una sociedad donde tu valor es medido por la fuerza de trabajo, tu valor no queda más remedio que disminuya con la edad, el cansancio y los achaques de salud. No obstante, hay que hacer un inciso ya que por “valor” se pueden poner sobre la mesa demasiadas acepciones y en este caso equivale al que le asigne el amo y aquí no podía haberse representado con más acierto: como un perro, como un animal, a pesar del especismo que esta analogía pueda conllevar. Pero ese es otro tema. No obstante, este valor es de alguna forma retado por las nuevas generaciones, lo cual se hace visible por el poco interés que el hijo pone ante la caza del señorito, siendo en un diálogo esto evidenciado: ¿qué quieren los jóvenes de hoy? Luchan, aunque no sea de forma directa contra esa jerarquía.

La estructura familiar, por otra parte, es al igual que la sociedad y su estructura, muy rígida. Al ser así, el papel de la misma también es muy evidente ya que la familia funciona como aseguradora de un cuidado (cuando Régula afirma que Nazarías no irá a un centro mientras ella viva) y como garante de la seguridad de la propia familia (cuando Paco intercede por su cuñado). No obstante, esta estructura va cambiando ya que la hija deja el hogar paterno y materno antes de casarse y porque en la casa del Señorito, éste, no ejerce su papel de la forma en la que supuestamente se le exige (ni siquiera llega tiempo a la comunión de su hijo).

La estructura familiar no es lo único que evoluciona en las casi dos horas de la película, viéndose cambios en cómo se piensa la educación y en la economía. Respecto a lo primero vemos que al principio es la familia quien se preocupa por la educación de les hijes con la idea de que en algún momento la suerte les sonría y puedan acceder a una educación formal a pesar de las dificultades y las posibilidades de que eso ocurra. Después vemos que la educación se utiliza como una forma de prepotencia por parte del señorito para demostrar que España está avanzando y que él es algo así como un progresista que cuida de las personas que están a su cargo. La economía, como segundo punto evoluciona en el sentido de que los estamentos van modificándose poco a poco para dar paso a las clases, caracterizándose por ser más maleables y demostrando, tal y como hablamos en clase, que fue una época donde se comenzaron a dar no sólo cambios horizontales, sino cambios verticales.

2-2

El cuñado es sin ninguna duda mi personaje favorito. Por un lado representa de alguna forma la libertad que en ese ambiente no se podía tener y a mi juicio también es el resquicio de rebeldía y naturalidad que permite que la película funcione de cara a les espectadores siendo quien le da dinamismo a la propia historia. Sufre en sus carnes el capacitismo, siendo su trabajo no valorado y considerando que su puesto de trabajo no es más que fruto de la caridad más cristiana. No obstante, creo que en aquellos tiempos ese capacitismo no era tan sumamente visible y se diluye en una opresión compartida ya que todo el mundo es infravalorado teniendo entonces dos aspectos: la cara más amable que sufre Alfredo Landa cuando es maltratado y podríamos decir, torturado haciendo gala de una especie de valoración absoluta del trabajo que realiza, y la cara cruda, la de insultar e inhumanizar directamente. Las dos son al fin, dos caras de la misma manera porque ambas actitudes objetivizan y sufren lo indecible.

El cuñado, además, es representado como infantil y loco. Con el desenlace, no obstante, no queda más que preguntarse quien es el más cuerdo de toda la historia ya que es el único que consigue, a un nivel radical, coger las riendas de la situación y vengarse cuando la Milana bonita es asesinada sin ningún miramiento por el señorito. No deja de ser este acto, para dejarlo claro, una continuación de los pisotones que los sentimientos y dignidad de esta gente sufre a diario. El cuñado entonces es capaz de abstraerse hasta cierto punto del peso de la estructura que se cierne sobre sus hombros mientras que Paco representa el sufrimiento que la conciencia de todo ese peso supone en una persona, preguntándonos si le queda algún resquicio de libertad en su día a día. La pregunta entonces no es quien es más humano en sus reacciones, ya que ambos reaccionan a una realidad de diferente manera, sino quien está menos loco y la respuesta está lejos de ser evidente.

Antes de terminar me gustaría mencionar dos puntos: la presencia del clero, sútil y fugaz pero firme y el papel que la caridad, que por esa moral cristiana, tiene en la película; y el mensaje ecologista que Delibes pretende dar a un nivel metafórico, según el profesor, con la La Milana Bonita, Nazarías y el Señorito.

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