Asexualidad y géneros no binarios I

Dividiré este tema en tres partes para que no se haga demasiado largo.

Parte 1 / Parte 2/ Parte 3

Esta entrada reproduce el cuerpo de una charla que di hace poco sobre asexualidad y géneros no binarios con la asociación ACEs en Madrid. No es literal ya que he eliminado la introducción y he modificado ciertas cosas, pero sí que da cierta idea de lo que allí se habló. Lo publico entendiendo que es necesario que estas cosas se traten y se hablen abiertamente subrayando que están basadas en una sola y única experiencia. El objetivo es intentar reflexionar qué puntos en común y en qué divergen las dos identidades.

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Sí, es de la diapositivas que preparé.

Los distintos elementos, a mi juicio, no pueden aislarse unos de otros, se conectan entre sí y crean una amalgama de sensaciones y experiencias que es muy difícil ordenar –he hecho lo que he podido–. A esto hay que añadir que posiblemente de aquí a un tiempo este esquema cambie y puede ser por distintas razones: 1. porque cambie mi perspectiva respecto a lo que soy, es decir, no suponga como en estos meses de reorganización mental un punto central en mi vida, es decir, que este asunto no esté presente 24 horas al día, 7 días a la semana. 2. Que acepte de una vez por todas mis identidades al 100%, lo cual es complicado en el sentido de que por el mero hecho de decir quién soy se crea una tensión incontrolable (maldita heteronorma y patriarcado) o 3. Porque el tiempo me permita ser lo suficientemente objetive y tomar distancia para darme cuenta de que este gráfico no vale para nada porque es mi experiencia en un momento dado y no se puede universalizar, de lo cual me di cuenta dos minutos después de escribir el primer borrador.

Ahora bien, en cualquiera de esos casos las experiencias no deberían invalidarse. Y partiendo de esta premisa hay que añadir que ahora es vital hablar de estos temas porque desgraciadamente no he encontrado demasiado material de este tipo. Para llegar a esta conclusión de todas formas sólo hay que recordar lo que las compañeras feministas reivindicaron en su momento y en lo que siguen insistiendo hoy día: lo personal es político.

Vamos, sin más dilación a los puntos en común:

Invisibilidad de las identidades: Tanto lo trans en general como lo trans no binario en particular y la asexualidad son dos conceptos que literalmente desconocía hasta que investigué. Esta investigación además no fue gratuita. No fue una tarde en la que yo sabía que había algo que no cuadraba en mí ─ sensación por otra parte que ha sido una constante en mi vida ─, si no que vino después de un proceso de deconstrucción importante y de una trayectoria, por decirlo de alguna manera, activista, política o ideológica; no sólo en cuestiones de género ya que eso vino después, que me llevó finalmente, ahora sí, a las teorías de género, los colectivos LGTBIQ+ o GODI, y antes de poder utilizar los conceptos para mí, absorbí bastante información.

A mí lo que me pasaba es que me veía identificade en muchas cosas pero siempre había algo que me decía: «nah, yo no. Quizá sí, coincida con puntos clave pero no soy lo suficientemente tal para decir que soy eso». No dejaban de ser estrategias que mi cerebro utilizaba para seguir reprimiéndome. Y ahora es cuando lo sé y soy plenamente consciente de esto.

La invisibilidad hace que se comparta un proceso, un proceso de descubrimiento. El proceso de poder traspasar el nivel de represión, no obstante, no es comparable entre una cosa y otra. Pero digamos que son dos cosas distintas, la invisibilidad dificultad el descubrimiento y la represión dificultad el proceso identitario y liberador (tanto corporal como mental). Pero ambos son consecuencia de que nunca nos hayan puesto sobre la mesa la posibilidad de que la diversidad realmente exista, a pesar de que sorprendentemente es un concepto que tenemos todo el día en la boca.

Vivimos en un mundo complejísimo y lo más absurdo de todo es que el capitalismo (principalmente pero no necesariamente solo) ha conseguido crear un individualismo que directamente no traspasa a les individuos, sino que simplemente funciona como práctica de funcionamiento normalizante. ¿Por qué entro en este tema? Primero porque explica de alguna forma por qué esa diversidad no es real en los discursos y segundo porque ya aprovecho para contestar a uno de los ataques más numerosos que dentro del propio colectivo nos han lanzado en cualquier intento para decir que realmente existimos, tanto respecto a los géneros no binarios como la asexualidad: el tacharnos de liberales.

«Liberal» ─si me he enterado de algo de dónde viene esta polémica─, se opone a «radical», es decir, aquelles que de alguna forma seguirían los postulados del feminismo liberal, que es aquel que pone el peso de la situación en les individues más que en el sistema. El fin, por poner un ejemplo, sería no acabar con un sistema de opresión, sino la igualdad de los derechos que supuestamente acabarán con toda problemática.

Para ir al quid de la cuestión: el liberalismo o lógica capitalista de la que se nos acusa busca generar un individualismo lo suficientemente fuerte para que en ningún caso nos configuremos como colectividad. Lo que nosotres queremos hacer ─o al menos yo─, es crear esa colectividad sin olvidar que la conformamos individuos, personas. Quizá el anarquismo me ha ayudado a entender esto ya que el comunismo de toda la vida le ha tachado de ideología pequeñoburguesa precisamente por esto mismo, por no configurar masa. Yo no quiero masa, quiero colectividad. El problema aparece cuando la imposibilidad de conseguirla viene de gente que quiere exactamente lo mismo. Las paradojas de cualquier movimiento de liberación…

Entonces, si mi discurso no se centra en les individues aunque no les niegue… ¿cómo es posible que sea liberal? ¿No sería más liberal quienes intentan imposibilitar esa colectividad? Evidentemente partiendo de las definiciones que he ido dando, la pregunta sino no tendría razón de ser, y espero que aunque sea mínimamente, sea legítima.

Para terminar, a esto se le añade el argumento de que no tenemos peso político, o al menos que nuestras identidades no lo tienen. Me pregunto entonces por qué ese empeño en negarnos y callarnos. Además, y esta ya es mi postura, yo entiendo que en el momento en el que algo se invisibiliza y se hace como que no existe, se requiere de una reivindicación política.

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3 comentarios sobre “Asexualidad y géneros no binarios I

  1. Ah si, el clásico “la asexualidad es una identidad de hombre blanco y burgués que sólo busca entrar dentro del catálogo de identidades que ofrece el mercado para poder satisfacer sus placeres de forma reconocida” (x)

    Muchas gracias por esta publicación 🙏

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